may 03

Los productos ecológicos… ¿un fenómeno pasajero o han venido para quedarse?

Escrito por // Daniel Ubeda Hernandez

Los productos ecológicos… ¿un fenómeno pasajero o han venido para quedarse?

everis prevé un cambio de paradigma en el segmento ecológico después de haber estudiado mercados europeos más maduros, observado la situación de los últimos años en España y analizado las últimas tendencias en los diferentes canales de venta

Los productos ecológicos están de moda. El creciente interés de los consumidores por una vida más saludable ha provocado el auge de los artículos con el atributo “bio” o “eco” como propuesta de valor. La alimentación es, sin duda, el sector más representativo y el auge del color verde en los lineales de los centros de distribución reflejan la identificación de dicha tendencia por parte de productores y distribuidores.

Según el estudio everis realizado, lejos de ser una moda fugaz, el mercado de la alimentación ecológica presenta un claro potencial de crecimiento para los próximos años. everis prevé que el mercado español crezca entorno al 12%, pasando de los 905 M€ en 2008 hasta alcanzar la cifra de 12.182 M€ en 2020.

No obstante, las cifras actuales del mercado ecológico en España muestran el poco desarrollo que éste aún presenta en nuestro país, donde, tan sólo el 1% de la alimentación consumida es ecológica. Este porcentaje parece poco significativo a tenor de los datos que presentan países como Dinamarca, donde esta cifra se multiplica por 7. En otros países como Italia, más similares en cuanto a la cultura y la estructura de canales de venta, el peso de la alimentación ecológica es tres veces superior al de España.

Sin embargo la demanda en España de productos ecológicos crece de manera exponencial.: en los 10 últimos años, el mercado ha crecido a un ritmo del 25%, siendo superior a la media de crecimiento del conjunto de la Unión Europea -que se sitúa en el 12%- e incluso por encima del crecimiento de países con un fuerte arraigo de la cultura ecológica como Dinamarca o Alemania.

Sin embargo, uno de los factores que impiden el desarrollo del mercado ecológico español viene dado por el hecho de que el país cuenta con un tejido agrícola ecológico poco desarrollado y orientado principalmente a la exportación. Así, a pesar de ser el principal productor de alimentos ecológicos de Europa, España exporta más del 50% de su producción. Además, el país cuenta con una oferta muy atomizada, formada por empresas con volúmenes medios de facturación de 60.000€. Todo ello, impide aprovechar economías de escala y dar lugar a cultivos poco productivos. En base a dicha situación, everis apunta que España no tendrá capacidad para atender su demanda futura de productos ecológicos ni podrá fijar unos precios competitivos.

Una demanda latente

Según datos propocionados por el Ministerio, más del 50% de los consumidores españoles ha consumido alguna vez productos ecológicos y el 92% de ellos tiene intención de aumentar su consumo. Además, el cliente nacional está concienciado de la importancia de comer productos naturales. Prueba de ello es que la salud, el gusto y la calidad son los principales motivos para la compra de productos ecológicos. Tal y como describe el barómetro de consumo realizado por everis, dicha motivación y el perfil del consumidor tipo español coinciden con los atributos que definen al consumidor europeo. La diferencia recae en que mientras que en Europa ya se ha alcanzado la masa crítica o una mayoría de la población, en España los consumidores ecológicos todavía se consideran early adopters y representan un pequeño nicho de mercado poco desarrollado.

Así, si la sociedad parece querer consumir más productos ecológicos, ¿por qué no lo hace? Según everis, el precio elevado, el desconocimiento y la dificultad de encontrar productos ecológicos fuera de las tiendas especializadas son los principales obstáculos para el consumo de este tipo de productos. En este sentido, everis considera que un eventual desplazamiento de las ventas a la distribución moderna (grandes superficies) y una natural reducción de precios y provocarían un aumento exponencial del consumo ecológico.

Prueba de ello es que la comparación con Europa demuestra que en países como Dinamarca, con un consumo per cápita en 2010 de 142€, las ventas de productos ecológicos en canales como la distribución moderna representan el 80% del total, mientras que en España, donde el consumo per cápita no llegaba a 20€ en 2009, este valor apenas alcanza el 30%.

Finalmente, el estudio señala la viabilidad de reducir los diferenciales de precio entre el producto ecológico y el convencional. Así, mientras que en España esta diferencia es del 70%, en países como Austria y el Reino Unido el margen se reduce a más de la mitad. everis estima que, en caso de reducirse el precio a un diferencial del 40%, el mercado español podría triplicarse y superar los 3.000 M€. La consultora concluye que es posible que las compañías reduzcan sus precios sin perder margen de venta ya que, actualmente, este margen en los productos ecológicos es 7 veces mayor que el de los convencionales.

La gran distribución, un paso por delante

Por otro lado, todavía no existen en el mercado español grandes marcas reconocidas y posicionadas como ecológicas lo que, unido a la falta de homogenización de las certificaciones ecológicas, no ayuda a generar confianza en unos clientes escarmentados ante el histórico mal uso del atributo “eco”. Ante ello, la distribución moderna ha aprovechado esta falta de reconocimiento de marca y ha liderado la introducción de la alimentación ecológica en sus lineales. Así, distribuidores de referencia han desarrollado marcas propias, ofertando una amplia gama de productos –inclusive algunos commodity-, y habilitando espacios exclusivos para dichos productos. La distribución moderna ha aprovechado sus fuertes economías de escala adaptando mejor su oferta a medida que el mercado español se ha ido desarrollando.

Conscientes de ello, otros canales como las tiendas especializadas están desarrollando alianzas con los productores para reducir los precios y poder ganar competitividad con respecto los grandes distribuidores.

En conclusión, los datos expuestos apuntan a que el mercado ECO está llamado a instalarse definitivamente en el día a día de nuestros hábitos de consumo.

 

Daniel Úbeda

Ainhoa Soriano

Eugenia Jimenez

Marina Moral

Miquel Angel Artero